

Dave acompaña a Sheila por la pasarela de Mijas Costa. Gracias a su scooter de movilidad, el mar vuelve a estar al alcance de los dos.
Un paseo inclusivo junto al Mediterráneo: movilidad, naturaleza, historia y español útil.
Neuroconsejo: mira las cinco paradas durante veinte segundos. Después, cierra los ojos y repítelas en orden. Asociar lugares, imágenes y movimiento ayuda a fijar el vocabulario.
Al terminar, podrás narrar un paseo de hoy, contar hechos terminados y hablar de accesibilidad con respeto.
Una historia A2 sobre la Senda Litoral, la costa, sus torres y un scooter de movilidad.
Distinguir el pretérito perfecto del pretérito indefinido.
Recomendar una ruta accesible y explicar cómo compartir la pasarela con respeto.
Lee la historia. Coloca el cursor sobre las palabras azules o tócalas para ver su traducción al inglés.
Dave y Sheila son nuestros amigos de Poole, Reino Unido. Estos días están en La Cala de Mijas y hoy quieren recorrer la Senda Litoral de Mijas. Sheila tiene problemas para andar, pero no quiere renunciar al mar. Por eso, ha alquilado un scooter de movilidad en Hola Mobility, una empresa con tienda en Fuengirola que alquila y vende scooters y sillas de ruedas en la Costa del Sol.
Antes de salir, han comprobado la carga de la batería, han guardado agua, crema solar y un teléfono, y han elegido un día sin demasiado calor. Dave camina al lado de Sheila. Ella conduce despacio y con cuidado, deja espacio a los peatones y reduce la velocidad cuando hay más gente. Los dos empiezan cerca de El Torreón, en La Cala, y avanzan hacia la playa de El Bombo.
La pasarela de madera discurre junto al Mediterráneo. A un lado ven el mar, pequeñas calas y rocas; al otro, jardines, terrazas y algunos chiringuitos. La brisa marina mueve las plantas y una gaviota vuela sobre el agua. Sheila está contenta porque puede compartir el paseo con Dave sin sentirse excluida. No todos los tramos son idénticos, así que observan las señales y evitan cualquier paso que no parezca adecuado para el scooter.
Al llegar a Torre Nueva, Dave recuerda que las torres vigía del litoral servían para observar la costa y avisar de posibles peligros. Ayer visitaron una de estas torres, pero hoy han preferido contemplarla desde la senda. Después continúan por Riviera del Sol. En las zonas estrechas, Dave avisa con calma y Sheila espera hasta que puede pasar sin molestar a nadie.
A media tarde alcanzan el entorno de Playa de La Luna, cerca del límite con Marbella. Han recorrido varios kilómetros, han visto aves marinas y han descubierto rincones que antes no conocían. Se detienen en un lugar accesible para beber agua y mirar el horizonte. Sheila sonríe: «El scooter no ha hecho el paseo menos especial; me ha permitido disfrutarlo contigo». Dave responde que la accesibilidad convierte un camino bonito en un lugar que más personas pueden compartir.
Antes de volver, comprueban de nuevo la batería y planifican el regreso. No quieren apurar la autonomía ni circular deprisa. Hoy han aprendido vocabulario, han disfrutado del paisaje y han comprobado algo importante: pedir una ayuda de movilidad no limita una aventura; muchas veces, la hace posible.


Una ruta para unir movilidad, paisaje, patrimonio, descanso y convivencia.
Comprueba la carga de la batería, los frenos, el teléfono y la autonomía prevista.
PreparaciónEmpieza junto al Torreón y avanza por una ruta junto al mar.
CostaDescubre el patrimonio defensivo y observa la torre vigía desde la senda.
HistoriaComparte el espacio, circula despacio y da prioridad a los peatones.
ConvivenciaBusca un punto accesible, bebe agua y contempla el horizonte mediterráneo.
Meta
Consulta el estado del recorrido; comprueba la batería y la autonomía; usa protección solar; circula despacio; da prioridad a los peatones; evita bloquear la pasarela; no entres en arena, escalones o pendientes si el scooter no es adecuado; y conserva energía suficiente para volver. La accesibilidad mejora cuando todos comparten el espacio con paciencia y respeto.
Pretérito perfecto para una experiencia conectada con hoy; pretérito indefinido para hechos terminados en un tiempo ya cerrado.
Hoy hemos recorrido la Senda Litoral.
Today we have travelled along the Coastal Path.He, has, ha, hemos, habéis, han + visitado.
He visto, hemos oído, han llegado.Ayer visitaron una torre vigía.
Yesterday they visited a watchtower.Las torres protegieron la costa.
The towers protected the coast.No digas «he vido». Di «he visto».
Escucha dos veces sin mirar la transcripción. La segunda vez, toma notas.
Se desbloquea cuando hayas respondido las actividades anteriores.
Escribe entre 40 y 70 palabras. Usa al menos dos formas del pretérito perfecto y un consejo responsable.
Completa las 31 actividades para conocer tu puntuación final.
Tu ruta todavía no ha terminado.
Se concede a
Estudiantepor completar la aventura «Paseando por la Senda Litoral».
Resultado: 0/100Información contrastada para preparar el contenido natural, histórico y turístico.
Ayuda a otros estudiantes a descubrir la Senda Litoral mientras aprenden español.
Una noche para quedarse.
Jill, Ian y el arte de no tener prisa.
Jill e Ian viven en La Cala de Mijas. Para esta escapada no quieren correr detrás de un horario: quieren una habitación tranquila, paseos bonitos, una buena siesta y una cena que dure lo que tenga que durar. Su destino es Ronda. Su pequeño problema: Ian ha decidido convertirse en experto en vinos antes del postre.
Relato ficticio B1 para adultos. Los diálogos, las comidas y la noche estrellada pertenecen a la historia; no son una reserva ni una previsión meteorológica. Información consultada el 15 de septiembre de 2026. Práctica independiente: 40 preguntas × 2 puntos = 80. No es un examen DELE ni una acreditación de nivel. Hazlo en dos sesiones de unos 40 minutos, a tu ritmo.
Viaje con margen → dejar el coche → primer paseo por el Puente Nuevo y la Alameda → casco antiguo → comida ligera.
Habitación → siesta sin culpa → paseo de tarde → cena con vistas → paseo nocturno corto → dormir.
Desayuno tranquilo → otro paseo por Ronda → recoger la maleta → salida hacia Setenil.
Calles bajo la roca → comida y descanso → comprobar tráfico → regreso a La Cala con margen.
Es una propuesta de ritmo, no un horario de servicios. Ajusta la llegada a la disponibilidad de la habitación y confirma a qué hora debes dejarla.
En esta historia salen por la costa hacia Marbella y San Pedro de Alcántara; después suben a Ronda por la A‑397. Para volver añaden una parada en Setenil y comparan un regreso por el interior, hacia Ardales y Coín. Setenil es un desvío al norte de Ronda, no una parada situada en la carretera directa a La Cala.
La Cala → Marbella → San Pedro → Ronda. Una subida con curvas y paisaje de montaña. Comprueba el estado de la A‑397 antes de elegirla.
Abrir ida / Outward routeLa Cala → zona de Coín → zona de Ardales → Ronda, enlazando con A‑357 y A‑367. Es una alternativa para comparar, no una promesa de menos tiempo o menos curvas.
Comparar interior / Inland routeLos botones abren rutas con puntos intermedios: Google Maps determina el trazado disponible. No se han calculado kilómetros ni tiempos en directo. Consulta las incidencias de la DGT y la previsión de AEMET para Ronda. En carreteras de sierra, una parada para fotografiar requiere un lugar habilitado.
El sábado, Jill abrió la ventana de su casa en La Cala de Mijas. Olía a café y a pan tostado. Ian apareció con una maleta pequeña y una pregunta enorme:
—¿De verdad necesitamos pasar la noche? Ronda no está en otro continente.
—Precisamente. Podemos llegar sin cruzar un océano y dormir sin mirar el reloj.
Habían preparado una escapada de dos días. Jill había reservado una habitación en el Parador y una mesa para cenar. Ian se había ocupado de algo igualmente importante: dejar sitio en la maleta para una chaqueta. Por la noche podía refrescar.
Antes de salir comprobaron la carretera. Bajaron hacia la costa, pasaron por Marbella y continuaron hacia San Pedro. Después empezó la subida a la sierra. El mar quedó atrás y aparecieron montañas, laderas y curvas. Ian conducía; Jill miraba el paisaje.
—No hagas fotos mientras conduces —dijo ella.
—Tranquila. Ahora mismo estoy fotografiando mentalmente la próxima curva.
No tenían prisa. Cuando llegaron a Ronda, dejaron el coche y decidieron que el resto del día iba a tener otro ritmo: el de sus pasos.
Su primer paseo empezó junto al Puente Nuevo. Jill se acercó al mirador y se quedó callada. Delante de ellos, la ciudad parecía apoyarse en la roca. Abajo se abría el Tajo; al fondo, el paisaje se extendía hacia las montañas. El aire tenía una claridad que invitaba a mirar despacio.
—Es enorme —dijo Ian.
—¿El puente?
—El silencio que acabas de hacer. Normalmente me estás dando instrucciones.
Jill se rio y le pasó el móvil para que hiciera una foto. Después lo guardaron. Querían recordar el lugar con los ojos, no solo con la pantalla. Continuaron hacia la Alameda del Tajo, donde caminaron entre árboles y buscaron un banco. Desde allí observaron cómo cambiaba la luz sobre el paisaje.
Más tarde cruzaron hacia el casco antiguo. Encontraron calles estrechas, fachadas claras, balcones y puertas que daban ganas de fotografiar. Llegaron hasta la plaza Duquesa de Parcent y descansaron antes de volver.
Habían visto bastante, pero no estaban agotados. Esa era la idea. Ronda no era una lista de monumentos que había que terminar antes de comer.
Comieron algo ligero y regresaron al hotel. La habitación estaba tranquila. Jill dejó los zapatos junto a la puerta y abrió un poco la cortina. Ian se sentó en la cama con un folleto.
—Voy a estudiar el programa de la tarde.
—Perfecto. Yo voy a estudiar la almohada.
En menos de cinco minutos, el folleto descansaba sobre el pecho de Ian. La siesta había ganado por goleada. Fuera, Ronda seguía con su vida; dentro, el único plan era no tener ninguno.
Cuando se despertaron, la luz era más suave. Bebieron agua, se prepararon y salieron otra vez. Ahora caminaban sin buscar nada concreto. Se detuvieron delante de una tienda, miraron una calle tranquila y volvieron a asomarse al paisaje desde un mirador permitido.
—¿Qué hemos hecho esta tarde? —preguntó Ian.
—Pasear.
—¿Y antes?
—Descansar.
—Un programa cultural excelente.
Jill estuvo de acuerdo. La ciudad se disfrutaba mejor cuando todavía quedaban fuerzas para sentarse a cenar y conversar.
Al llegar a Abades Ronda, preguntaron por su reserva. En nuestra historia les habían confirmado una mesa con vistas y la disponibilidad del vino que querían probar. Antes de sentarse, se quedaron unos segundos mirando el horizonte.
La tarde perdió su color dorado y el cielo se volvió azul oscuro. Las luces de la ciudad dibujaban un borde cálido sobre la roca. Más arriba empezaron a verse algunas estrellas. No era un cielo completamente negro: las luces urbanas también estaban allí. Pero para Jill e Ian aquella noche tenía algo especial.
Pidieron agua y eligieron la cena con calma. También pidieron Malleolus, de la bodega Emilio Moro. Ian observó la botella como si acabara de descubrir una obra de arte.
—Tiene un aroma… muy… interesante.
—Eso lo dijiste ayer del queso que olvidaste en la nevera —respondió Jill.
Ian sonrió, acercó la copa y buscó una palabra más precisa. Fruta. Madera. Suave. Jill le explicó que no hacía falta hablar como un experto para decir lo que le gustaba.
Brindaron por la escapada y siguieron comiendo. El coche se había quedado aparcado. Esa noche iban a volver andando al hotel.

Después de cenar salieron a caminar por las calles iluminadas. El aire estaba fresco y Jill se puso la chaqueta. Ian quería hacer una última foto. Luego quiso hacer otra. Y después otra más.
—Ahora entiendo por qué existe la palabra «última» —dijo Jill—. Para que tú puedas repetirla veinte veces.
Se acercaron de nuevo al entorno del Puente Nuevo. La piedra y las luces parecían distintas a las de la mañana. No bajaron por senderos oscuros ni buscaron un mirador improvisado. Se quedaron en las zonas urbanas abiertas y bien iluminadas, donde podían caminar tranquilos.
Durante un rato apenas hablaron. Se oían pasos, alguna conversación y el sonido lejano de la ciudad. Jill miró hacia arriba.
—Mañana seguiremos paseando.
—¿Antes o después del desayuno?
—Después. Hay tradiciones que debemos respetar.
Volvieron al hotel despacio. Ian dijo que Ronda merecía una noche más. Jill no respondió inmediatamente. Estaba pensando lo mismo, pero no quería darle la razón demasiado pronto.
El domingo desayunaron sin mirar el reloj. Había tostadas, aceite de oliva, café y una conversación bastante seria sobre quién había dormido mejor. Después dieron un último paseo. Eligieron un tramo de los Jardines de Cuenca que podían recorrer cómodamente y se detuvieron a mirar el Tajo desde otra perspectiva. Si una escalera les parecía demasiado, cambiaban el plan.
Recogieron la maleta y salieron hacia Setenil de las Bodegas. Era una visita extra antes de volver a La Cala. Al llegar, aparcaron fuera de las calles más estrechas y caminaron hacia Cuevas del Sol.
Ian levantó la vista. La roca avanzaba sobre las casas y la calle como un enorme techo natural.
—Aquí, cuando el vecino de arriba hace ruido…
—No termines esa frase —dijo Jill, riéndose.
Pasearon por Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra, buscaron una mesa y comieron algo antes del regreso. Preguntaron por las especialidades y compartieron un plato. Luego compararon la ruta de vuelta por el interior y salieron con margen.
Al llegar a La Cala, Ian resumió el viaje: «Un puente, muchas luces, una siesta y un pueblo debajo de una roca». Jill añadió: «Y casi dos días sin tener prisa». Aquello sí era un buen recuerdo.
Elige la respuesta correcta. Puedes volver al relato.
Choose the correct answer. You may look back at the story.
El mapa centra la vista en Ronda. Los recorridos siguientes son propuestas para repartir los paseos, no una garantía de accesibilidad de cada calle.
Al pulsar se conecta con OpenStreetMap. Cartografía © sus colaboradores.
Entorno del Puente Nuevo → paseo de Blas Infante → Alameda del Tajo. Reserva 45–60 minutos con paradas para observar. Es tiempo propuesto, no duración calculada.
Cruza hacia el casco antiguo y pasea hasta la plaza Duquesa de Parcent. Vuelve cuando te apetezca: no hace falta añadir todos los museos a la misma tarde.
Un paseo corto por el centro y el entorno iluminado del Puente Nuevo. Sigue zonas abiertas, respeta las barandillas y deja las bajadas al Tajo para una visita diurna planificada.
Jardines de Cuenca, si están abiertos y el recorrido te resulta adecuado. Hay desniveles y escaleras. Puedes optar por repetir la Alameda y quedarte con nuevas vistas.
Abrir paseo Puente Nuevo–Alameda · Oficina de turismo y visitas
El Parador de Ronda está junto al Puente Nuevo, en la plaza de España. Es el alojamiento elegido para la ficción. Al reservar, pregunta por las vistas de la habitación, el acceso, el aparcamiento, el desayuno y las condiciones de cancelación: no todas las habitaciones o tarifas ofrecen lo mismo.
Abades Ronda figura en Turismo de Ronda por su ubicación sobre la cornisa del Tajo, cerca de la plaza de toros. Su web propia presenta una terraza mirador. Pide confirmación de servicio de cena, mesa exterior, vistas, carta y vino. La escena del relato no acredita una reserva real ni existencias de Malleolus.
—Buenas tardes. ¿Tienen una mesa para dos con vistas al Tajo?
—¿La reserva garantiza una mesa en la terraza?
—¿Tienen Malleolus de Emilio Moro? ¿Qué añada y qué precio tiene?
—Si hace frío, ¿podemos cenar dentro?
No se publican precios de hotel o restaurante: dependen de la fecha, la habitación y la carta vigente. Confirma antes de contratar.

Malleolus es un tinto de Tempranillo de la D.O. Ribera del Duero. La bodega está en Pesquera de Duero: el vino viaja a nuestra historia, pero no es un vino de Ronda.
La ficha consultada corresponde a la añada 2023 e indica elaboración con roble francés. La añada y la disponibilidad del restaurante deben confirmarse por separado.
Ian: «Tiene un aroma muy interesante».
Jill: «Prueba con una palabra más concreta: fruta, madera, suave…».
Las sensaciones de los personajes son parte de la ficción. Puedes practicar las mismas descripciones con una bebida sin alcohol. Jill e Ian vuelven al hotel a pie después de cenar.
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Salieron de La Cala. Llegaron a Ronda. Pidieron agua. Volvieron al hotel.
Completed events that move the story forward.
La habitación estaba tranquila. Las calles eran estrechas. Hacía fresco. No tenían prisa.
Background, descriptions and situations in progress.
El cielo es azul oscuro.
Se oyen pasos.
Huele a café.
El aire está fresco.
Ser / estar: «Ronda es bonita» describe; «Ronda está en Málaga» localiza; «Ian está cansado» expresa un estado. Estas frases ayudan a empezar, aunque ambos verbos tienen más usos.
Elige o escribe la forma indicada. Cuida las tildes.
Choose or type the requested form. Accents matter.
Escucha una frase, tapa el inglés y úsala como si estuvieras en el hotel, en el restaurante o frente al mapa.
Lee las preguntas, escucha dos veces y corrige. Después podrás abrir el guion.
Read the questions, listen twice, then check. The transcript unlocks after marking.
Audio didáctico ficticio, con voz sintética española. No es información del personal real.
Lee las preguntas, escucha dos veces y corrige. Después podrás abrir el guion.
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Audio didáctico ficticio, con voz sintética española. No es información del personal real.

En Setenil, las casas se adaptan a la roca: algunas quedan debajo de ella y otras se sitúan encima. El contraste entre las fachadas blancas y la piedra convierte el paseo en una sorpresa continua. Información de Los Pueblos Más Bonitos de España.
Empieza por Cuevas del Sol y Cuevas de la Sombra. Deja el coche en un lugar permitido y recorre las calles a pie según tus posibilidades. Si te apetece subir a un mirador, cuenta con las pendientes y los escalones; el paseo bajo las rocas ya merece la parada.
0 / 4 preparativos listos.
Suma habitación, desayuno, cena, bebida, aparcamiento y posibles entradas. Pregunta qué incluye cada tarifa y guarda la confirmación.
Escribe 100–130 palabras sobre una escapada con una noche fuera. Incluye el lugar, dos acciones terminadas, dos descripciones y un consejo.
Write about an overnight getaway: place, two completed actions, two descriptions and one tip.
0 palabras. No se envía ni se guarda automáticamente: copia tu texto antes de cerrar.
El fin de semana pasado fuimos a Ronda desde La Cala. Salimos por la mañana y dejamos el coche al llegar. Primero paseamos por la Alameda. El paisaje era precioso y el aire estaba fresco.
Después comimos algo ligero y descansamos en el hotel. Por la tarde dimos otro paseo por el casco antiguo. Cenamos en una mesa con vistas y volvimos andando. La ciudad estaba iluminada y no teníamos prisa.
Al día siguiente visitamos Setenil. Me sorprendieron las casas bajo la roca. Recomiendo llevar zapatos cómodos y confirmar las reservas antes de salir. Lo mejor del viaje fue disfrutar de cada lugar con tiempo.
A quiere reservar una mesa para dos; B trabaja en el restaurante. Preguntad por vistas, horario, precio y una alternativa si hace frío. Hablad dos minutos y cambiad los papeles. Práctica sin grabación ni evaluación automática.
Corrige las seis secciones para completar el pasaporte.
RONDA · Una noche para quedarse
Ha completado la aventura de práctica B1 con .
Diploma de participación. No acredita un nivel oficial de español.
Los errores se convierten en otra oportunidad. El repaso no cambia la primera nota; sirve para entender y recordar.
Turismo de Ronda · Alameda del Tajo · Parador de Ronda · Abades en Turismo de Ronda · Ficha oficial de Malleolus · Setenil.
Las fotografías tienen sus créditos al pie. El relato, las actividades y sus diálogos son originales y ficticios. No hay patrocinio ni reservas realizadas.
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